"Tardor" ©AnnunK Photography

"Tardor" ©AnnunK Photography
©AnnunK Photography

Night

Que suene el despertador, abras los ojos y sea de noche cuesta. 


Aunque la noche nos trae imágenes así de bonitas sea enmedio de la naturaleza



o en la ciudad. 

Por cierto hablando de noche, ayer llegó hasta mi un video precioso y como
estamos a punto de que caigan las primeras nevadas, aquí os lo dejo. 


Feliz día! Ya estamos a jueves.
eemot

Faros


 "Mi pasión por la soledad no podía haber tenido mayor gratificación. 
No digo satisfacción, pues dudo que pudiera sentirme saciado de una dicha 
como la que he experimentado hoy... 
El viento amainó al alba y por la tarde el mar se había retirado... 
No se veía nada, ni siquiera con el telescopio, 
salvo océano, cielo y alguna que otra gaviota" 


"Y allí estaba el faro. 
Inmóvil centinela del mar. 
Alumbrando a otros desde la soledad"  


"He estado toda la mañana contemplando el horizonte. 
El día era de buena temperatura y en el balcón del torreón se estaba la mar de bien 
(curiosa expresión, como si el mar siempre hiciese bien…
La noche pasada juraría que entre el rumor de su oleaje se distinguían insultos hacia mi persona). 
Por momentos me he sentido el hombre más solitariamente feliz del mundo"


"El sol iba a desaparecer detrás de las colinas que limitaban el horizonte hasta el oeste. 
El tiempo era hermoso. 
Por el lado opuesto, algunas nubecillas reflejaban los últimos rayos" 

“Me entristece el acantilado, porque se ha quedado otra vez sin
farero, ahora que le había cogido el gusto, tras ciento cincuenta
años de torre y torrero, de luz y lucero”  

Siguiendo a Van Gogh por Arlés

Visitar Arlés fue un sueño hecho realidad sólo por poder estar en alguno de los lugares
que plasmó en sus obras uno de mis pintores favoritos, Vincent Van Gogh.


El patio del hospital en Arlés es un lugar precioso y colorido por la belleza de sus flores. 
Tranquilo y relajante por el sonido de su fuente. 
El día que llegué, había un joven tocando una suave melodía con su guitarra, por lo que fue
mucho más bucólico pasearme por sus jardines. 


El segundo lugar que no podía perderme era la Terraza del café de la Place du Forum
Allí me llevé una pequeña decepción, ya que me la imaginaba como en el cuadro,
y si bien el café está tal cuál, la plaza está invadida por otras terrazas
de restaurantes y bares que aprovechan la fama de esta.
Una lástima que no la hayan hecho exclusiva. 


Por último fue de gran belleza llegar al Puente de Langlois cuando estaba atardeciendo. 
La luz anaranjada bañaba este sitio tan tranquilo a las afueras de Arlés.